Ortorexia, un complicado trastorno alimentario.

   La psiquiatría nos obsequia de vez en cuando con un nuevo catálogo de trastornos psicológicos. Quienes hablan de ello, dicen que se pueden llegar a definir hasta “trastornos” de desobediencia a la autoridad. Aunque he leído algo acerca de esta última, no he encontrado ninguna referencia que me asegure al 100% de que esto sea así.

   De la que si he encontrado nombre y definición es de la ortorexia de la que “wiki” nos dice:

   “Ortorexia, u ortorexia nerviosa es un término acuñado por Steven Bratman para calificar como trastorno alimentario la obsesión patológica por comer comida considerada saludable por la persona, lo que este doctor estadounidense sostiene que puede llevar a la desnutrición, incluso a la muerte.1 2
Bratman acuñó el término en 1997 del Griego ὀρθός orthos, ‘correcto’, y ὄρεξις orexis, ‘apetito’.3 Literalmente ‘apetito correcto’, la palabra es un símil de anorexia, ‘sin apetito’.
Bratman describe la ortorexia como una obsesión perjudicial para la salud como el trastorno obsesivo-compulsivo, con lo que el paciente considera alimentación saludable. El sujeto puede evitar ciertos alimentos, como los que contienen grasas, conservantes, o productos animales, y tener una mala alimentación. Bratman afirma que “la desnutrición es común entre los seguidores de las dietas de comida saludable.”

   Muy razonablemente se nos explica las raíces y las posibles consecuencias de esta enfermedad.
No niego que haya gente que lleve su relación con la alimentación a un grado de obsesión, de lo que dudo es de que para corregir la obsesión sea necesaria una medicación psiquiátrica.


Al margen de esto lo verdaderamente peligroso para
mí de esta “enfermedad” es que su afirmación lleva implícita otra afirmación: lo normal es comer cualquier otra cosa dentro de lo que nos ofrece el mercado. Comer sano como norma, se convierte en un trastorno, mientras se normaliza el echo de comer carnes hormonadas, vegetales “pesticidizados” y manipulados genéticamente, alimentos que por la cantidad de conservantes se aproximan a la “vida” eterna, refrescos que sirven de linterna por la noche y no sé cuantas cosas más. Puede que quien se alimente así esté sano para la psiquiatría, pero no pasaría un control anti-doping ciclista.

   Quién no ha vivido en una zona rural agroindustrial no sabe realmente la cantidad (y descontrol) de “ayudas químicas” que se usan.

   Muchas enfermedades convencionales desaparecen con pequeños cambios en la alimentación. No todos los alimentos son aptos para todas las personas. No se trata de hacer cambios radicales si no de evitar lo que nos hace daño. Llevar esto a la obsesión quizá sea más dañino que los propios alimentos, pero ello no quiere decir que la despreocupación en alimentarse sea sana. Por suerte, o desgracia, he conocido gente que se dedica a la producción agroindustrial de leche y otros alimentos que no consumen lo que ellos producen, a mí como mínimo, me da que pensar.

   Con un trastorno como este podemos calificar a cualquiera que busque una alimentación sana sin necesidad de ser obsesiva, ya que para quién come habitualmente lo que nos ofrecen las grandes superficies, el que busca algo diferente ya es “obsesivo”. De la misma manera nos da carta blanca para “disfrutar” de la amplia oferta de alimentos que los supermercados nos ofrecen.

   Si hay comentarios a este post, posiblemente sean del tipo comer “esto o lo otro es lo mejor”, antes de comentar, revisad si vuestras opiniones son “obsesivas”, no sea que haya algún psiquiatra al acecho. Este post no va de eso, va de manipulación, de cómo una rama de la medicina defiende un tipo de alimentación que enriquece a los de siempre, aquellos que comercian y se lucran con algo tan básico para la humanidad como la comida. Y su defesa la basa en la acusación de “infiel” a quien busca otra forma de alimentación.

Un abrazo, Nando

Videos

   Hoy he decidido añadir un nuevo anexo en el blog titulado “videos”, donde iré compartiendo diferentes grabaciones que me han parecido interesantes. Es posible que con el tiempo cree algún post que incluya alguna de ellas, aunque lo considero una opción algo complicada ya que al ser un blog de carácter personal, incluir mensajes de otras personas puede inducir a la creencia de que estoy de acuerdo al 100% con lo expresado.

   Mi intención en un principio fue crear un espacio para compartir mis reflexiones, con el tiempo, éstas han ido añadiendo campos en los que no esperaba entrar, también he decidido dejar el espacio abierto para los comentarios, ahora incluyo videos de otros…

   Afortunadamente es un espacio que va mutando según las necesidades, algo que igual no hubiera sido capaz de hacer hace algunos años.

   Aprovecho esta nueva entrada para recordar algo que intento expresar en mis textos, a lo mejor no siempre resulta claro (gracias “Hantonio”):

“Siempre que enseñes,

enseña a la vez a dudar de lo que enseñas”

José Ortega y Gasset

   Con esto no pretendo considerarme “enseñador”, prefiero el término “compartidor”. Lo que si pretendo es recordar y recordarme que lo que comparto es mi experiencia personal, algo que no tiene porqué ser válido para otros.

Un abrazo, Nando.

Españistán en viñetas

   Españistán es un término creado (creo) por Aleix Saló, que define muy bien el país en el que vivimos. Cuanto más avanzan los días, las noticias en los medios más me lo confirman. Esta es una selección de viñetas encontradas en diferentes webs, blogs y comentarios de noticieros. Algunas dan para reír y otras para reflexionar, no demasiado que a veces viene bien desconectar de la seriedad y cambiarla por la risa. Un abrazo, Nando.

 

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Qué bien nos va la vida…

   Qué bien nos va la vida que podemos permitirnos el lujo de criticar a quien no piensa como nosotros, que  nos permitimos el lujo de ofendernos por las opiniones que otros expresan, por su forma de vida, por sus creencias, por su raza o nacionalidad.

   Nos va tan bien que podemos disponer de nuestro tiempo para incluirnos en colectivos que persiguen la gloriosa meta de que el resto de la sociedad comparta sus postulados. Vivir resulta tan sencillo que necesitamos apuntarnos a diferentes puntos de vista para poder discutir por algo , hay que dar algo de aliciente a nuestras plácidas vidas.

   A veces, en un fugaz momento de lucidez, pienso que mi vida no va tan bien, que mi actitud puede deberse a la frustración, no soy capaz de coger la sartén de mi vida por el mango y sacudir de mi vida a quienes me la complican, y quizá debido a ello busco a quienes están por debajo de mi, evidentemente son todos aquellos que mantienen posturas equivocadas, equivocadas porque son diferentes a la mía. Afortunadamente no tengo muchos momentos de lucidez, es evidente que mi vida es un jardín de rosas y en caso de complicarse siempre será porque hay alguien que opina diferente, porque nació en un país diferente, porque su color, sexo o religión son diferentes…

  

   Quizá si tuviera más momentos de lucidez, podría llegar a plantearme porqué pienso y opino como lo hago. Podría llegar a cuestionarme mis creencias, afortunadamente el fabuloso escaparate de declaraciones públicas en los grandes medios no me da ese respiro. Tengo la inmensa suerte de que siempre hay alguien que me señala al posible culpable de mi situación.

   Siempre me resultó fácil la vida, pero algo comienza a fallar; de repente, me cuesta más llegar a fin de mes, a mi alrededor algunos conocidos pierden el trabajo y/o la vivienda, ¿cómo hemos llegado a esto? Preocupado, acudo a mis viejos consejeros, ellos entre pomposas palabras, me explican la realidad, me señalan los culpables con tanta seguridad que no me queda la menor duda. Gracias. La vida ya no es tan sencilla como lo fue, afortunadamente tengo quien me evite la laboriosa carga de responderme yo mismo, no necesito hacerme preguntas para las respuestas que ya están ahí.

Un abrazo, Nando

Te odio y te deseo lo peor.

Te odio y te deseo lo peor.

Te odio porque hace 500 años tus antepasados mataron a los míos.
Pero mis apellidos son como los tuyos, por ello te deseo lo peor.

Te odio porque maltratáis a mis vecinos cuando van a tu país.
Pero mi policía hace lo mismo conmigo y no me atrevo a protestar, por ello te deseo lo peor.

Te odio porque con vuestra estupidez habéis permitido que os gobiernen unos ladrones.
Pero los gobernantes de mi país hacen lo mismo, por ello te deseo lo peor.

Te odio porque quienes gobiernan y publican noticias que me incitan a ello.
No te conozco, por ello te deseo lo peor.

Te odio por todo lo que tu país representa.
El mío es parecido por ello te deseo lo peor.

   Te odio porque eres de derecha y yo de izquierda, porque eres cristiano y yo ateo, porque eres homosexual, blanco, musulmán, hombre….
Porque a pesar de todas nuestras diferencias eres lo mismo que yo, un esclavo del sistema, porque cada vez que te veo me recuerdas lo que yo soy, por ello te deseo lo peor.

   En el mundo odio a los de otros continentes. En mi continente odio a los de otros países. En mi país odio a los de otras opciones políticas. En mi opción política odio a los de otras opciones religiosas. En mi opción religiosa puedo odiar a hombres o mujeres, heterosexuales u homosexuales. En mi sexo u opción sexual puedo odiar a los ricos o a los pobres. En mi escala social puedo odiar a los del equipo contrario. En mi "hinchada" puedo odiar a un vecino.

   Siempre habrá a alguien a quien odiar y mientras pase mi vida odiando y criticando a todos los que me ofenden con su existencia, dejaré en paz a quienes me la dificultan. Prefiero seguir odiando a reflexionar un poco, pero de hacerlo, estaría criticando a quienes de verdad me joden cada día; son muy fáciles de identificar: llevan cochazos que nunca podrás comprar, veranean donde tú nuca podrás hacerlo, no los encuentras por la calle, viajan en jets privados o del estado, cenan en restaurantes que no puedes pagar con el sueldo de un mes.

   Odiando a quienes me ofenden con su existencia facilito la vida a quienes me la complican cada día. Pero no puedo reflexionar, cada vez que lo intento alguien me recuerda que mis mayores problemas son los que son diferentes a mi, tan diferentes que hay que desearles lo peor. Muchos de ellos tan sólo esperan poder formar una familia y criar a sus hijos lo mejor posible, poder llegar a fin de mes, irse algún día de vacaciones, disfrutar de un partido, tomar una cerveza, charlar con los amigos… Pero no se lo merecen. Por ello les deseo lo peor. Y mientras lo hago, una familia de mi barrio es expulsada de su casa, un niño en África muere de hambre, otro es explotado laboralmente, alguien es golpeado por la policía por protestar contra el gobierno, otro muere porque reza de diferente forma, otro es golpeado por ser homosexual, otra es golpeada por ser mujer, alguien muere por su color de piel o nacionalidad.

   Pero para ellos yo también soy de otra nacionalidad, sexo, color, religión, opción sexual, también soy un enemigo, yo, que quiero a mis amigos y familia, ¿cómo es posible?.

   Quizá un día me de cuenta cuando no llegue a fin de mes como muchos más, cuando me quede sin casa o tenga que ir a un comedor de caridad, que a mi lado están los que siempre odié, no quienes me incitaban al odio. Ellos siguen en sus jets y cochazos, en sus lujosos restaurantes, en sus inaccesibles viviendas. Y quizá ya es tarde porque mientras me debilité odiando a los que ahora están a mi lado, fortalecí a los que me incitaron a odiar.

Un abrazo, Nando

PD: si te ha gustado este texto u otro escrito por mí eres libre de compartirlo. Compartir nos enriquece.

Sobre el NWO y la ironía implícita en su nombre.

   Desde hace unos años se viene hablando mucho sobre el NWO (Nuevo Orden Mundial), sus maldades, su conspiración para crear un gobierno mundial al servicio de los poderosos, etc.

   No voy a entrar a comentar si esto es cierto o no. Sobre esto ya se ha escrito mucho. El caso es que me resulta curioso que a esta conspiración se la denomine NWO, cuando lo que persigue lleva sucediendo toda la historia conocida. Que lo llamen Orden Mundial y ya está. Pretender vendernos que lo que persigue esta élite es algo nuevo es inaceptable. Añadirle el adjetivo  “nuevo”  implica aceptar que esto no ha sucedido ni sucede. Aceptarlo así implica asumir que al menos hemos vivido como una sociedad libre parte de nuestras vidas… ¿libre? Cuando desde pequeños cada ser humano nacido ha sido moldeado según las creencias y costumbres del colectivo que lo ha acogido. Religión, educación, leyes… que siempre han estado al servicio de quien las dirige, no de quien las padece.

   Pretender que hemos sido libres hasta ahora es un absurdo, tan sólo hemos podido escoger en qué parte de la prisión nos situamos, o que labor desempeñamos (muchos ni eso), siempre sometidos a la tutela de nuestros carceleros mentales y físicos que nos venden esta prisión como libertad.

   Quizá mucha gente a dudado de que esto sea así, pero cada vez queda menos. Cada día que pasa es más evidente de que no hemos sido libres, que nunca se ha legislado para ser LIBRES, todo lo contrario, nos han vendido leyes que nos oprimen como el sumun de la libertad. Nos han robado nuestra libertad económica para enriquecerse mientras que quién se sienta a cenar con quien legisla goza de privilegios e indultos. Nos han llenado la cabeza de pecados y miedos, lo que conocemos como religión sólo ha sido la primera, existen muchas otras que por no referirse a dioses no son menos “religiones”. Así que de Nuevo, nada. Siempre hemos estado al servicio de los más poderosos, nobleza o dirigentes de la revolución, lobbies religiosos o científicos, banqueros o multinacionales…

Un abrazo, Nando

PD: si te ha gustado este texto u otro escrito por mí eres libre de compartirlo. Compartir nos enriquece, competir nos arruina.

Religionismo alimenticio

   Hace un rato me he visto envuelto en un curioso debate en torno a las diferentes opciones de alimentación. Es un lujo que nos podemos permitir quienes podemos escoger. Un absurdo que define muy bien a una sociedad basada en la división y el conflicto entre "opuestos". No quiero entrar a debatir sobre quien crea o a quien favorecen estas divisiones, ya lo hice en otros posts. El caso es que nos posicionamos con una opción negando las otras en algo tan importante y personal como la alimentación.

   Entre vegetarianos que criminalizan a los carnívoros y carnívoros que se preocupan por la salud física (carencias alimenticias) y mental (para la OMS el crudivorismo es un trastorno psicológico) de los vegetarianos se genera una lucha basada en las creencias de cada grupo.
Quizá la única manera justificada de defender una posición sea con argumentos coherentes. Para mi esa coherencia se ve influenciada por las experiencias, creencias y entorno social de quien la expresa, así que pretender que nuestra coherencia sea compartida por otros es una entretenida manera de pasar el rato. 
 

   Quién enarbola la bandera del vegetarianismo muchas veces basa sus argumentos en la explotación animal y sus penosas condiciones de vida y en la manera que ésto puede afectar a la salud. Comparto esta exposición pero la hago extensible a los vegetales. No encuentro mucha diferencia entre comer un producto animal criado en condiciones "infranaturales" o hacer lo propio con un vegetal. Y sí la agricultura y ganadería ecológicas están muy bien, pero no dejan de ser nuevas banderas que enarbolar para justificar nuestras creencias. A fin de cuentas si conviertes el cultivo ecológico en agroindustrial para poder llegar a más gente y abaratar el producto, pierdes la esencia y lo mutas en un producto más de consumo.

   Quien defiende el "carnivorismo" basándose en concienzudos estudios científicos de la OMS que califican el vegetarianismo de trastorno psicológico, que se plantee a quién beneficia ese tipo de estudios. Principalmente cada trastorno psicológico es susceptible de ser tratado psicológica o farmacológicamente. Alguien va a ganar mucho dinero con esto. La OMS "informa" en base a los resultados de diferentes análisis realizados por expertos… subvencionados por empresas farmacológicas. Para mi parecer, como mínimo resulta sospechoso. Si a estas alturas de la situación global no hemos aprendido que detrás de cada gran titular y problema expuesto por quienes gobiernan los países, la salud, la alimentación, la paz, etc. hay alguien que va a ganar mucho dinero, estamos arreglados.

   Mi opción es vegetariana porque nunca me gustó comer carne, no hay ideología, es algo práctico. Después de siglos de la dominación de la iglesia sobre las creencias de la gente, nos desapegamos de ella y la sustituimos por por ecologismos, política, alimentación, fútbol, con tal de poder discutir y "convertir" a quien opina diferente. Sostenemos una actitud religiosa ya que no aceptamos las incongruencias de quienes nos facilitan las ideas a defender, las defendemos en un acto de fe y si no tenemos argumentos para defenderlas nos centramos en las incongruencias que sí somos capaces de ver: las del oponente. Cualquier idea aceptada ciegamente es una forma de manipulación. Si no somos capaces de ser críticos y analizar cada información que llega nos convertimos en abanderados de algo que no nos pertenece. Posiblemente en cada idea y razonamiento hay algo que nos pueda resultar útil de una manera u otra, no por ello ha de ser útil a otros.

   Discutir sobre algo tan trivial como la alimentación de cada uno es un reflejo de la sociedad en que vivimos, una sociedad que a muchos nos gustaría mejorar. ¿Es esta la mejor manera? Mi experiencia me ha llevado a enarbolar muchas banderas, primero de otros, luego mías. Ahora sólo comparto mis reflexiones.

Compartir nos enriquece, competir nos arruina.

Un abrazo, Nando

Cómo desmontar una pirámide.

  

   Durante siglos la sociedad ha estado estructurada piramidalmente. Esto se ha mantenido así, entre otras cosas, porque hemos aceptado que lo realmente importante de la pirámide es la cúspide. Esta situación se ha dado porque quienes se sitúan en los niveles más altos de la misma, han fomentado la división y el miedo entre quienes nos encontramos el nivel más bajo de esta sociedad.

   El engañoso “estado del bienestar” ha fomentado el espejismo de que era posible subir de nivel dentro de esta pirámide, mejorando nuestra situación y la de nuestra descendencia. La actual situación socioeconómica facilita enormemente el saber en que nivel de esta pirámide nos encontramos. Con tan sólo algunas preguntas del tipo “¿soy de los que ganan o pierden con esta crisis?” o ”¿en caso de guerra soy yo o mis hijos uno de los que va a ir a morir por causa de las desavenencias/intereses de los gobernantes de dos países?”.

   En las sociedades más desarrolladas (“capitalistamente” hablando), hemos creído que éramos nuevos ricos y nos hemos comportado como tales. Salíamos de cena a restaurantes, íbamos a actos culturales, nos paseábamos en magníficos coches, teníamos unas magníficas televisiones que había que subir por piezas a nuestro piso porque no entraban por la puerta… Maravilloso. Pero todo esto no nos ha hecho subir de nivel. Quienes se encuentran tan sólo un poco más arriba de esta pirámide no van a los mismos restaurantes y fiestas que nosotros. Nuestros coches parecen baratijas al lado de los suyos. Ellos se pasean en jets privados, veranean en lujosos yates y muy difícilmente llegaremos a verles cara a cara alguna vez.

 

   Dicho esto, creo que la solución al dilema está clara. La pirámide se mantiene mientras sigamos pensando que la parte importante es la superior. Tenemos que tomar conciencia de que quienes la sostienen somos quienes nos encontramos en su base. Que nuestra actitud determina la permanencia de esta estructura. Que mientras sigamos hipnotizados por su distribución , pensando que sí que podemos subir de nivel, seguiremos siendo útiles para su existencia. Que mientras veamos a quien está a nuestro lado como un enemigo o un competidor favorecemos a quienes tienen interés en que nada cambie. Que mientras nuestras inquietudes como sociedad se limiten a demandar medidas que hagan más llevadera esta carga, seguiremos siendo los tontos útiles que la hacen posible.

   En un mundo globalizado donde cada vez es más evidente que los gobiernos se pliegan a las necesidades de las grandes empresas, pensar que el derecho a voto es la herramienta que puede cambiar algo es una ilusión. Si en verdad son estas grandes corporaciones quienes orquestan los grandes flujos geopolíticos y sociales, les dará igual a quien votemos. Lo importante no es el voto, es el consumo.

   Todas las leyes electorales en el mundo están diseñadas para que siempre gane uno de los que se alternan continuamente en el poder. Ninguna ley contempla la ausencia de votos como algo a tener en cuenta, siempre se van a rellenar todos los asientos de los parlamentos… y ninguna de las alternativas políticas que existen proponen que esto deje de ser así. ¿Son entonces alternativas válidas para poder cambiar esta situación? Podemos seguir votando hasta la eternidad, la pirámide agradece nuestra colaboración.

   Pero si de alguna manera sostenemos esta pirámide es como consumidores. La sostenemos con nuestros impuestos, con nuestra productividad. Y cuanto más se perpetúa nuestra sensación de carencia, más la fortalecemos. Lo importante no es la cantidad de dinero, al fin y al cabo, nosotros le otorgamos el valor que tiene. Lo importante es la unión. Y quienes se encuentran en la cúspide están unidos y de acuerdo, normal, les va  muy bien. En cambio a los que peor nos va, nos pasamos la vida discutiendo en torno a qué millonario queremos que gobierne, qué multinacional de la verdad única tiene la razón o qué grupo de multimillonarios corriendo detrás de una pelota es el mejor del mundo.

   Mi propuesta de “despiramidización“ es sencilla. Cambiar competencia por colaboración como herramienta de cohesión social. Si nuestra actitud fomenta la división nunca saldremos beneficiados. El resto vendrá solo. 

Un abrazo, Nando

PD: no pretendo dar lecciones, ni salvar a nadie, tan sólo son reflexiones que surgen al hilo de los acontecimientos. Reflexiones en las que creo porque el hilo de mi vida me ha traído hasta aquí. Simplemente las comparto para que cada quien aproveche lo que le sea útil, si es que algo le sirve, igual que las reflexiones de otros me han sido útiles a mi. Compartiendo nos enriquecemos.

El HUM, ¿casualidad?

   Desde hace un tiempo, en diversas lugares del planeta se viene escuchando un misterioso sonido al que se le ha dado el nombre de HUM. Al margen de los numerosos testimonios y grabaciones, es difícil de entender y creer para quienes no lo hemos escuchado. Recientemente un grupo de científicos le ha encontrado una curiosa explicación.

   Los investigadores de la Agencia científica internacional Wosco aseguran que el HUM podría estar provocado por el brusco aumento de la actividad solar y la intensificación de los procesos energéticos en el núcleo de la Tierra, registrados últimamente.”

   Sostienen que la magnetosfera ha perdido su capacidad potencial de amortiguar la radiación solar, por lo que se crean brechas provocando que la energía solar ingrese en nuestro planeta, de manera pura y contundente, causando el ruido que podría deberse a la ruptura de dicho escudo protector.

   Desde que se comenzó a hablar de este sonido, no han faltado explicaciones de todo tipo, incluidas algunas que hablan de gigantescas tuneladoras que preparan grandes bases subterráneas al servicio de la élite.

   Lo curioso es que en la cosmovisión Taoísta, el HUM hace referencia al eje vertical que conecta la Tierra con el Cosmos, vinculando a  las tres redes, Gaia, Humana y Cósmica. Por ello y no queriendo dar por verídica una información que no puedo contrastar, no deja de sorprenderme la conexión entre la explicación “científica” del HUM y la explicación Taoísta. Sí que es verdad que mientras la primera estimula los miedos, la segunda nos habla de desplegar nuestros sueños superándolos.

Un abrazo, Nando

Elaborado a partir de una información encontrada en:

http://nuevodesordenmundial.blogspot.com.es

Náufragos

Naufragio_2002

 

Hace ya un tiempo que el aparentemente tranquilo y fructuoso Mare Mercatus se mostró como el más agitado y traicionero de los mares. Cientos de galeones que orgullosos se sostenían sobre sus aguas han comenzado a hundirse ante el atónito despertar de sus remeros, que poco a poco comienzan a ser conscientes de que no eran los propietarios del navío si no los esclavos que lo hacían avanzar.

 

   Este avaricioso mar ha permitido que durante años estos navíos se enriquezcan continuamente y ahora reclama lo suyo y lo que nunca lo fue.

   Yo en concreto navegaba en el Galeón España. Ya hace unos años nuestros capitanes empezaron a dar muestras de haber perdido el rumbo. Nos arrojaron a los arrecifes justo cuando comenzaba el temporal.

Discutieron entre ellos para ganarse el favor de los remeros, pero no nos explicaron que estaban de acuerdo en las decisiones tomadas. Empezamos a darnos cuenta de que algo no iba bien cuando oímos el grito de “los empresarios y políticos primero”.  Ellos ya tenían sus botes salvavidas preparados hace tiempo.  Sólo pudieron embarcar los que poseían una credencial llamada “pensión vitalicia”. El resto quedamos con el agua al cuello viendo como esos lujosos botes llamados PSOE, PP, CIU, etc. se alejaban del lugar del naufragio, impulsados aún por unos incondicionales galeotes que aspiraban a compartir algo de lo que los capitanes habían prometido.

   El resto aún seguimos a la deriva, huérfanos de botes salvavidas. De entre nosotros, muchos aun sabiendo que fueron los capitanes quienes nos dejaron en esta situación, discuten entre ellos. Unos remábamos a la izquierda, otros a la derecha, incomunicados durante años, empujados por los voceros de los capitanes a odiar a los de la bancada opuesta. Este odio inducido durante años nos ha impedido ser conscientes de nuestra esclavitud, mientras hemos discutido entre nosotros, no hemos sido capaces de amotinarnos y tomar la dirección del barco… y nos impide reaccionar entre sus restos.

 

  Y podemos seguir así un tiempo, mientras sucumbimos en estas tenebrosas aguas… agotando nuestras fuerzas hasta que sea tarde para reaccionar… hasta que quizá regresen esos botes salvavidas y nos ofrezcan un rescate a cambio de un grado más de esclavitud. Pero entre los arrecifes aún quedan suficientes restos del España para hacer un nuevo barco, más ligero… un nuevo barco que exige de la colaboración de los náufragos para construirse, en el que todos debemos remar de mutuo acuerdo, no es una competición, es cuestión de sobrevivir. Es cuestión de salir del traicionero Mare Mercatus y volver a una isla donde poder empezar de nuevo.

   Y os aviso, remeros de otros navíos, de que este avaricioso mar no tiene intención de perdonar a ninguno de los barcos que alegremente se dejaron seducir por sus promesas de prosperidad. Hubo un tiempo en el que vivíamos en tierra, con la Tierra y es ahí donde podemos seguir creciendo. Este mar se ha desvelado traicionero y tanto los que nos ofrecéis refugio en vuestros navíos como los que os reís de nuestra situación estáis a la espera de perecer en él.  

   Amotinaros y volved a Tierra, quedaos con vuestros navíos y dejad a los capitanes a la deriva con sus botes.  Cuando llegue el momento ellos no van a tener compasión con vosotros.

 

Un abrazo, Nando

PD:

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Próximamente: cómo desmontar una pirámide.