Archivo del Autor: nemeton

Manipulación emocional y consumo.

   Neuromarketing según Wikipedia: “El neuromarketing consiste en la aplicación de técnicas pertenecientes a las neurociencia al ámbito del marketing, estudiando los efectos que la publicidad y otras acciones de comunicación que tiene en el cerebro humano con la intención de poder llegar a predecir la conducta del consumidor. Es un tipo especializado de Investigación de mercados que utiliza mediciones psicofisiológicas periféricas y centrales (actividad cerebral, ritmo cardíaco, respuesta galvánica de la piel, etc…) de los sujetos estudiados para obtener conclusiones.

 

Neuromarketing

 

   Es un avance dentro del Marketing, que sigue evolucionando y dando pasos complementarios, en que el conocimiento del comportamiento del consumidor. En ese avance se complementa de los estudios y avances, existentes dentro del rigor científico de la Neurociencia.”

   Aplicado al consumo, básicamente se podría definir como la manipulación de las emociones para influir en las decisiones a la hora de adquirir un producto.

neuromarketing koka

   Las técnicas seudocientíficas permiten obtener información sobre procesos mentales de los que no percibimos de manera consciente. Se estima que el 85% de nuestras decisiones las tomamos de manera subconsciente y que sólo un 15% son decisiones realmente conscientes. La mayoría de nuestras decisiones de compra están mediadas por estímulos subconscientes que ningún sujeto verbalizará en un estudio con técnicas convencionales. (¿Qué es el neuromarketing?)

   Es decir, nuestras decisiones bajo presión sensorial son prácticamente emocionales, siendo incapaces de escoger racionalmente. Si bien en la publicidad televisada o campañas publicitarias es básicamente visual, en los comercios se estimulan nuestros sentidos a través de experiencias olfativas o táctiles.

   En la página http://www.puromarketing.com (lo primero que hace es detectar el bloqueador de publicidad Addblock Plus), se puede leer este artículo que resumo:

   Lograr toda la atención del cerebro: En la medida que conectemos con las marcas a nivel racional, emocional e instintivo y el grado de satisfacción aportado a estos niveles, las ganas de comprar sus productos serán mayores.

   Reforzar la experiencia del consumidor: Las empresas deben influir en la experiencia emocional y la percepción que el consumidor tiene de ella. Asociarlas con temas positivos. Los mensajes emocionales e instintivos tienen mucha más capacidad de modificar el recuerdo de la marca que los racionales.

   Forjar vínculos emocionales con la marca: Reforzar los vínculos emocionales permite que los consumidores den el salto de apreciar una determinada marca a ser sus defensores. Según el publicista Kevin Roberts: “lo que mueve a los seres humanos es la emoción, no la razón”.

 

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   Por un lado, no deja de ser curioso como una serie de fenómenos que a nivel cotidiano no son aceptados por “carentes de rigor científico”, son utilizados después de un exhaustivo estudio para influir en nuestros hábitos de consumo: la influencia de colores, los aromas, y los mensajes positivos en nuestras emociones.

 

el-neuromarketing

 

   De todo esto, se puede deducir que la tan valorada racionalidad de los seres humanos queda un poco en entredicho. Si realmente, y así debe ser cuando las grandes marcas invierten millones en su estudio y aplicación, nuestras emociones priman sobre nuestra capacidad de tomar decisiones racionales, dejando la objetividad completamente de lado, ¿qué porcentaje de nuestras decisiones diarias son razonadas? Estimo que muy pocas.

   Una vez explicado esto y a modo de ejemplo ¿qué se puede pensar de un anuncio como este?:

 

 

 

 

   Documental sobre neuromarketing: “Consumo, el imperio de los sentidos “.

 

  

¿Qué más consumimos a parte los “bienes de consumo”? ¿Ideologías? ¿Creencias? ¿Partidos políticos?…

 

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  Sobre el “neuromarketing político” he encontrado este texto: NEUROCIENCIAS Y DEMOCRACIA.

   Aunque analizando desde la perspectiva de la manipulación emocional, no es difícil entender el uso del neuromarketing en la política. Más allá de los consabidos estudios sobre comportamiento y gesticulación ante las cámaras y los votantes, el fotoshop de las fotos de campaña, los colores de corbatas y similares, ¿qué hay en los discursos de los políticos que nos incentiva a votarles?.

   Básicamente manipulación emocional. Miedo a que el “otro” gane, a que imponga un calendario ideológico que pudiera no ser de nuestro agrado o discursos demagógicos diseñados para emocionar a los oyentes en base a injusticias.

   Más allá de sus diferencias, lo que podemos observar es una continuidad de las políticas que benefician a una pequeña parte de la sociedad, contribuyendo a ampliar la brecha entre ricos y pobres. Es decir, por más que adornen sus políticas de medidas destinadas a contentar a sus votantes, en el fondo estas medidas no sirven de nada si no van acompañadas de profundas reformas que sirvan a revertir el empobrecimiento de las clases más desfavorecidas, teniendo en cuenta que clase favorecida es la que continuamente incrementa su patrimonio y beneficios, desfavorecidos somos todos los demás. Y aun así les votamos.

   Por más que creamos que nuestro voto es racional, si el beneficiario del mismo no contribuye a mejorar nuestra calidad de vida, ¿dónde queda la racionalidad?.

   Teniendo en cuenta como la manipulación de nuestras emociones influye en nuestras decisiones, así como en las creencias que sostenemos, sería interesante revisar un poco nuestra actitud ante los temas que solemos considerar controvertidos, así como analizar nuestras reacciones ante quienes opinan de una manera diferente a la nuestra.
¿Usamos la lógica y el razonamiento ante situaciones, comentarios o textos que consideramos contrarios a nuestras creencias? La subjetividad está servida cada vez que discutimos en torno a algo que nos remueve emocionalmente.

   Para finalizar, una interesante película sobre la manipulación emocional y el consumo: Branded

   Quizá recordando como las emociones se anteponen a nuestras decisiones presuntamente razonadas, consigamos ser un poco más libres.

Un abrazo, Nando

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El diputado y la ética.

     Toni Cantó en su intervención en el parlamento, en el debate sobre la consideración de la tauromaquia como bien de interés cultural: “ni los toros ni el resto de los animales tienen dos derechos fundamentales: el de la libertad y el de la vida”. ¿Hay alguien que quiera ver a este señor en un gobierno? ¿Por ejemplo ministro de medio ambiente? http://www.20minutos.es/noticia/1729265/0/toni-canto/toros/derechos-animales/    Detrás del entendimiento y aplicación de la ética desde un marco clasista, subyacen los orígenes de todos (a mi entender) los problemas sociales. Es el discurso de los racistas, los esclavistas, los machistas, los xenófobos… Considerar la ética aplicable a quienes están a nuestro mismo nivel, da igual que sea de raza, de clase, de género, de especie…    Al final ésto ha sido lo que ha respaldado a quienes han abusado de su poder para sojuzgar a otros, “aristócratas”, intérpretes de “voluntades divinas”, nazis, “civilizadores” a base de espada y fuego, quién riñe a su hijo partiendo de su superioridad y asunción de la paternidad como una propiedad, el maestro abusivo, el cónyuge maltratador, el político corrupto, el reparto del mundo entre muy ricos y el resto… la desforestación, la extinción de otras especies, la explotación del medio…    Algo que define muy bien a la única especie del planeta que considera su capacidad de entender y tener ética para hacer y deshacer a su antojo, justificándose en la misma ética para acabar con todo lo que le rodea. Algo que tiene que ver mucho con la “cosificación”, cuando entendemos y explicamos el entorno en clave de colectivos (deshumanización de la sociedad) o el status de humano en cualquier clave (religiosa o científica), entendiendo el planeta y todo lo que contiene como algo de nuestra propiedad.    Al final el poder es entendido en clave de reservar la ética para quienes están a “nuestro nivel”, permitiendo cualquier abuso sobre quienes consideramos que no forman parte de nuestra élite. Cuando lo más ético sería comportarse con respeto con respecto a quienes consideramos “inferiores” a nosotros mismos.    Al final, sin darse cuenta, Toni Cantó ha mostrado en su discurso el origen de las grandes desigualdades y desequilibrios que nos rodean, todo un logro para un diputado.    Eso sí, esperar que quienes así se comportan con respecto a la sociedad, cambien, cuando ese comportamiento forma parte de todos nosotros, es como mínimo absurdo.

Un abrazo, Nando

Cada PERSONA es importante.

 

Sin ánimo de entrar a valorar la muerte de nadie, al igual que nos resulta extraña la conmoción de los estadounidenses cuando algún compatriota suyo muere por el uso de armas, bien sea en suelo patrio o en el extranjero y lo poco o nada que suelen afectarles las muertes de otros producidas en sus guerras a lo largo y ancho del mundo, nos alarmamos y emocionamos con las muertes de nuestros propios compatriotas, en este caso gente que muere a consecuencia de la injusta relación entre banca, sociedad y gobierno.

Lo triste es que día a día mueren miles de personas a lo largo y ancho del mundo, a veces de hambre, otras veces por lo que eufemísticamente llaman daños colaterales o limpiezas étnicas… siempre asesinatos. Personas prescindibles para el sistema, sacrificables por un bien mayor: mantener el espejismo de los que nos autodenominamos primer mundo, siempre al servicio de las mismas élites. Esas muertes, que ni extrañan, ni escandalizan, ni siquiera incomodan a la sociedad, sostienen el espejismo que nos ciega, sostienen los beneficios de aquellos que se lucran con la precariedad que está ocasionando un goteo insufrible de vidas en nuestro suelo patrio.

No son vecinos nacionales, no mueren a causa de la crisis, porque ya morían antes, pero mueren a causa del mismo sistema corrupto y sociópata que trunca vidas en nuestro país. Son vecinos de este planeta con un futuro aún más negro que el nuestro.

Quizá no hubiera hecho esta reflexión si no hubiera ocurrido esta última muerte y si esta tarde no hubiera visto un video con algunas matanzas en áfrica. Pero esto es lo que me ha deparado el día de hoy y no puedo, ni quiero, evitar compartirlo.

Es lo que hay, cada día que muere o no muere una PERSONA en este país a causa de la crisis, en el mundo mueren miles más a causa del sistema, un sistema del que al menos un tiempo, hemos creído ser beneficiarios.

Cada PERSONA cuenta.

La religión condiciona la percepción visual.

Aunque en un principio el texto y experiencias en los que se basa el post, parten de diferentes creencias religiosas, me parece algo que se puede aplicar a cualquier marco de creencias, así que lejos de usarlo como una crítica contra la religión, mi intención es ayudar a la reflexión de cómo nuestras creencias nos “ayudan” a percibir una “realidad” no necesariamente compartida por quienes nos rodean.

Como muy bien caricaturizaron en la película Erik el Vikingo, donde la convivencia entre las creencias de un monje cristiano evidenciaban ciertas “incompatibilidades visuales” con sus compañeros de viaje vikingos… (no encontré la escena del dragón marino, pero esta también sirve):

 

 

 

El caso es que nuestras creencias tienden a crear un filtro de percepción que amolda nuestras percepciones a lo que damos por sentado que son verdades irrefutables. Nuestras creencias lejos de ser exclusivamente de índole religiosa, pueden abarcar temas como la política, los deportes, la historia, la ciencia, etc. Esta percepción sesgada de la realidad, o de una realidad más completa o compleja, se ve reforzada en cuanto más nos relacionamos con individuos que sostienen nuestras mismas creencias, en un proceso de retroalimentación continuo, que en determinadas circunstancias o bajo presiones, suele llevar a la radicalización de las mismas y algunas veces acabar en situaciones que poco o nada dicen de la humanidad. Un ejemplo de esto, no tan lejano en el tiempo, es la facilidad con la que el nazismo convirtió a una gran parte de alemanes en xenófobos, hasta permitir lo que ya todos conocemos.

 

 

Un ejemplo aplicable a cualquier fenómeno de masas que compartiendo unas mismas creencias acaban recurriendo a la violencia para, más que nada, defender su percepción de la realidad. El cómo se puede llegar a esto, bueno tiene que ver muchas veces, con el quien sale beneficiado. Siempre habrá quién merced a discursos populistas manipule a la población para que ésta reaccione ante determinadas situaciones y estímulos, magnificando los conflictos, para que en una concatenación de hechos previsible, el resultado de la misma le provea de una mejora substancial en su situación personal. Algo digno de tener en cuenta, pero que no es el motivo central de este post.


El caso es que normalmente nuestras creencias tienden a chocar frontalmente con otras, evidentemente erróneas (para nosotros), ya que nuestra percepción de la realidad evidencia que no estamos equivocados. En el marco de la política suele ser más que palpable cómo estas creencias son sostenidas por millones de personas, cuando quienes se encuentran en la facción opuesta asisten a la escenificación de una manipulación y engaño que lleva a millones de futuros votantes a elegir a opciones políticas que con el tiempo van a atentar contra sus más básicos intereses y necesidades.

 

 

En muchas páginas, son habituales las discusiones en torno a cualquier tema, Ronaldo-Messi, “política, Oriente Medio, religión… Quien entra “a saco” en estas discusiones está convencido de defender “una causa justa” y muchas veces recurre al insulto y a las “evidencias” de que la otra opción está equivocada. Si para sostener nuestro discurso hemos de insultar o criticar a la opción opuesta o carecemos de capacidad de debate, o tan sólo creemos en un discurso que alguien preparó (no siendo capaces de defenderlo, ya que no emana de nuestra experiencia) o nuestras creencias son insostenibles en cualquier sentido.

 

Entre otras causas de las “justas defensas de nuestras creencias” está la ausencia de un pensamiento crítico en nuestra educación. Somos educados en la continua repetición de lo que nos dicen. Normalmente no queda lugar para la duda de la verosimilitud de lo que la sociedad nos impone merced a un acuerdo colectivo, elaborado según los intereses de quienes tienen la capacidad de diseñar las verdades del momento.

En el caso de las diferencias políticas, para servir de ejemplo, normalmente partimos de un par de bandos enfrentados que cuentan con el apoyo de una serie de medios de comunicación (en algún tiempo el periodismo fue investigación) que se especializan en “ver la paja en el ojo ajeno”, medios que intencionadamente dan una versión sesgada de la situación para fortalecer un discurso concreto y reforzar las “justas creencias” de quienes no son capaces de informarse objetivamente. Si aparece en un noticiero, tendemos a dar el valor de verdad irrefutable a la información que recibimos, siendo usual que tan sólo recurramos a las fuentes que refuerzan nuestras ideologías/creencias.

No somos educados en la duda, nadie que nos provea de un marco de creencias nos dice que vayamos donde nos ofrecen lo contrario para informarnos, para por nosotros mismos ser capaces de dar forma y elaborar las nuestras propias. Nos lo explican todo desde una posición de verdad absoluta que por su misma existencia niega cualquier otra posibilidad. No nos ofrecen unas creencias inclusivas, todas son excluyentes, no puedes creer en “esto y lo otro” a la vez… o “estás conmigo o contra mí”. El pensamiento crítico más eficiente, empieza por cuestionar las propias creencias.

 

 

Quizá deberíamos empezar por revisar nuestras propias creencias, investigar si quienes las refuerzan con discursos sacan algún beneficio personal de nuestro apoyo. Informarnos de las “otras verdades” que colisionan con las nuestras, no a través de quienes desde nuestro “bando” nos las explican, si no desde las fuentes originales. Este es un mundo complejo, complejo en cuanto a los humanos se refiere, el resto funciona maravillosamente, crece, se expande. Nosotros tendemos a lo contrario, a estancarnos en creencias conflictivas, rara vez somos capaces de hacer un cambio y cuando lo hacemos normalmente es para aferrarnos a una nueva verdad absoluta.

 

 

Ahora os dejo con el texto que da título al post (fuente), una idea que yo he sacado del marco de las creencias religiosas para adaptarlo a una forma de entender que nuestras creencias (y deseos, que daría para otro extenso post) cambian nuestra percepción del entorno.

 

Un abrazo, Nando.

 

La religión condiciona la percepción visual


La religión en la que hemos sido educados condiciona nuestra manera de percibir los estímulos visuales, señala una investigación de la Universidad de Leiden. Así, en función de los entornos religiosos que habiten, los individuos se fijarán más en las características globales o en los detalles de cada imagen que vean. Esta constatación implica que la práctica religiosa tiene un impacto medible y duradero en los procesos de atención, como otros condicionamientos culturales. El descubrimiento podría ayudar asimismo a comprender el papel de los sistemas de creencias en los conflictos interpersonales e interculturales.

La religión en la que hemos sido educados condiciona nuestra manera de percibir los estímulos visuales, sugieren los resultados de una investigación realizada por científicos de la Universidad de Leiden, en los Países Bajos.

Anteriormente, diversos estudios habían demostrado que las experiencias culturales (los ámbitos culturales en los que nos desarrollamos) pueden afectar en un sentido amplio nuestra percepción y atención.

Por ejemplo, en 2001, un estudio realizado por investigadores de la Universidad de Michigan, en Estados Unidos, demostró que las personas criadas en entornos culturales asiáticos presentaban un estilo perceptivo más holístico (eran más sensibles a las características globales que a las locales de objetos o escenas visuales) que las personas criadas en el ámbito cultural de Norteamérica.

Pruebas realizadas:

Lorenza Colzato, psicólogo cognitiva de la Universidad de Leiden, y sus colaboradores, realizaron una serie de experimentos con personas inmersas en diversas tradiciones religiosas y con personas ateas o de educación laica, para comprender hasta qué punto el contexto religioso podía afectar a la percepción visual.

En dichos experimentos se realizaron una serie de pruebas que consistieron, esencialmente, en mostrar a los participantes un cuadrado o un rectángulo que, a su vez, estaban compuestos por pequeños cuadrados y rectángulos.

Los voluntarios analizados debían distinguir bien las figuras grandes que contenían a las demás bien los componentes menores que conformaban dichas figuras.

Por un lado, los científicos compararon la percepción visual de un grupo de estudiantes alemanes cristianos calvinistas conservadores y liberales (el calvinismo es un sistema teológico cristiano y una actitud hacia la vida cristiana que pone el énfasis en la autoridad de Dios sobre todas las cosas) con un grupo similar de estudiantes ateos. En total fueron analizadas 72 personas.

En este caso, se constató que los calvinistas se fijaban más en los detalles, al menos en comparación con los ateos. Esta predisposición al detalle fue evidente incluso entre aquellos calvinistas actualmente menos creyentes (calvinistas liberales), lo que indica que la percepción queda condicionada por el tipo de educación religiosa que se recibe en la infancia.

Por otro lado, en otra prueba se compararon las percepciones visuales de un grupo de 36 adultos jóvenes italianos de educación católica romana o de educación laica, con las de un grupo de 36 adultos jóvenes judíos ortodoxos o seculares de Israel.

El efecto constatado en esta ocasión fue el contrario que en el caso anterior: los religiosos fueron menos detallistas que los ateos, y se centraron más en la figura mayor que en las pequeñas.

Formas de mirar el mundo:

Según explican los investigadores de la Universidad de Leiden en un artículo publicado por la revista Cognition, la religión ha sido comúnmente definida como un conjunto de reglas, desarrolladas dentro de cada cultura particular, que proporcionan la sensación de vivir con un sentido y un marco que conforma las vidas y pensamientos de sus seguidores.
Los resultados obtenidos demuestran que, dependiendo de cómo sea dicho marco, la percepción visual se desarrolla de una manera u otra. En el caso de los calvinistas, se produce una percepción de lo global significativamente reducida. Por el contrario, este tipo de percepción más global está acentuada en las personas católicas y judías.

Colzato cree que estas diferencias sugieren que las diversas culturas religiosas afectan la forma en que miramos el mundo. De este modo, una religiosidad que fomente el individualismo y recompense el comportamiento “correcto” (como el calvinismo) propiciará una percepción más centrada en lo local, y que por el contrario ignore el entorno, de mayor amplitud.

Por el contrario, una religión que ponga el énfasis en lo colectivo y en la responsabilidad social (como el judaísmo o el catolicismo), por el contrario, favorecerá la percepción de lo general.

Otras conclusiones sacadas a partir de los resultados obtenidos fueron las siguientes: que los efectos de la religión en la forma de percibir estímulos visuales es de larga duración (condiciona incluso a personas no religiosas en la actualidad, pero que han sido criadas en un entorno religioso concreto), y que la extensión de dichos efectos varía en función del grado de severidad de las prácticas religiosas.

Comprender la percepción ajena:

Las constataciones realizadas son importantes y tienen implicaciones relevantes al menos en dos sentidos, explican los investigadores en su artículo. En primer lugar, sugieren que la práctica religiosa tiene un impacto medible y duradero en los procesos de atención.

En segundo lugar, conocer las características de dicho impacto podría servir para comprender el papel de los sistemas de creencias en los conflictos interpersonales e interculturales.

Aunque el presente estudio ha estado limitado concretamente a la percepción de los estímulos visuales, se sabe que la propensión a la atención de atributos bien globales bien locales puede causar interpretaciones diversas del mundo.

Estas divergencias pueden condicionar la comunicación entre personas de orígenes religiosos distintos, sobre todo si es cierto que la religión puede impactar sobre muchos más parámetros cognitivos de los investigados en el presente estudio.

En la medida en que no se tenga una comprensión clara de cuáles parámetros se ven afectados y cómo éstos nos condicionan, será difícil resolver o evitar los malentendidos que puedan darse, en el presente o en el futuro, entre comunidades e individuos de distintas religiones, afirman los investigadores.

La herencia recibida.

   Haciéndome eco de la “popular” frase, me gustaría compartir este análisis personal de nuestras relaciones con el entorno, la sociedad y la vida.

   En algún momento de nuestro desarrollo como personas, comenzamos a aceptar parte de la información que se nos ofrece como verdadera, generalmente la única verdadera, y junto con esta información y el marco social, cultural y territorial en el que nos desarrollamos asumimos una realidad.  Normalmente asumimos esta realidad como inmutable, tanto la sociedad, como la cultura y el territorio, "son el que son" y no pueden ser de otra manera y por activa o por pasiva, nos convertimos en defensores de esta realidad o de algunos de sus aspectos.

   Este post lo escribo ha raíz de la actualidad en España, donde una vez más una parte de sus habitantes sueñan con la independencia, mientras otros se rasgan las vestiduras por la ruptura de la unidad nacional. Quienes defienden a ultranza la unidad territorial, dan por sentado que la única España posible es de 504.782 km2 de superficie, como si a lo largo de la "gloriosa" historia de este país esa hubiera sido siempre su superficie.

   Cuando tan sólo la religión era el vehículo para explicar la relación con el entorno, sus "cabecillas" optaron por la vía del miedo en vez de la vía de la comprensión para entender (en la medida de lo que era posible) nuestras relaciones. En vez de acercarnos a una mejor comprensión de la vida, nos alejaron. Siglos después llegó la ciencia que, a grandes rasgos, entre sus mayores "logros" cuenta con el que podríamos llamar la "cosificación" de la vida. Según ella, todo es susceptible de reducirse a átomos que interactúan entre ellos (no lo dudo), pero en este apasionante viaje de investigación se han olvidado de que todo vive. Como resultado de ello analizamos la vida y nuestras relaciones como cosas inertes, carentes de vida y por ende incapaces de evolucionar. Tanto el planeta, como los vegetales y animales han sido "cosificados" hasta el punto de que su explotación no nos causa conflicto alguno. Algo aplicable también a las sociedad, la cual ha dejado de estar formada por personas para estar analizada y explicada en concepto de colectivos, naciones, nacionalidades, culturas, religiones…

   En todo este proceso hemos olvidado la capacidad de relacionarnos como seres vivos para, perdiendo nuestra principal característica, nos relacionemos con un mundo de cosas. Y puede que seamos la única especie inteligente del planeta, lo cual lejos de otorgarnos una carta blanca para hacer y deshacer a nuestro antojo en una vorágine destructiva, nos da una mayor responsabilidad para facilitar la convivencia en el mismo.

   Bueno, el caso es que en este proceso de "cosificación" le ha llegado su turno a la cultura, los países, las creencias, las relaciones sociales… todo está vivo, crece, se desarrolla. Nada de lo que conocemos en este marco ha sido así "por los siglos de los siglos", al contrario, nuestras diferentes culturas, países y creencias son como son por un largo proceso de mutación, mezcla y desarrollo, por más que le pese a quienes a lo largo de la historia han decidido que las cosas debían ser "como siempre habían sido", es decir, como las habían conocido. Pretender mantener un país, una cultura, una sociedad, un conjunto de creencias, inamovibles, es un intento de alejarlas de su natural evolución, algo imposible, porque siempre hay una realidad más compleja de la que nosotros sostenemos, con mucha más fuerza. Si hay algo que he aprendido de las crisis personales, sociales y de las "catástrofes naturales", es que nuestra "inteligencia" tiende ha dar por sentado que las cosas son y serán de una determinada manera. Nuestra casa, nuestro trabajo, nuestra ciudad, nuestra vida… hasta que un día una nueva situación social, un temblor de tierra, arruina todo en cuestión de segundos… nuestra realidad ha sido superada por otra a la que no tenemos en cuenta. Simplemente actuamos dando por sentado  que nada de lo que no existe en nuestra (miope) realidad, va a influir en nuestra vida.

   Nuestra inteligencia no nos capacita para controlar todo lo que nos rodea, nos capacita para intentar comprender y colaborar con el desarrollo natural de la vida, de las sociedades, de las relaciones, nada de lo que hemos creado los humanos es imperecedero, mientras, este planeta sigue girando, alentando la vida y su desarrollo pese a nuestra creencia de tener todo controlado.

Un abrazo, Nando

Huertos ecológicos vs jardines en Pamplona.

   Las huertas de Arantzadi se sitúan en un meandro del río Arga, en el término municipal de Pamplona. Desde tiempos inmemoriales este espacio se ha dedicado a la producción hortícola y en los últimos años se ha derivado a la producción ecológica.

   En 2008 el ayuntamiento de Pamplona creó un plan de urbanización para el meandro en el que se sustituían todas las huertas por jardines y parques e irónicamente creando un Centro de Interpretación de las Huertas (a costa de la desaparición de las mismas).

   El colectivo Salvemos Arantzadi ha creado un proyecto alternativo, esta imagen compara ambos proyectos:

 

 

   La comparativa entre estos dos proyectos se puede leer en su blog: http://salvemosarantzadi.blogspot.com.es/p/proyecto-vecinos.html

   No tengo mucho más que decir al respecto, la problemática de estas huertas está perfectamente detallada en el blog http://salvemosarantzadi.blogspot.com.es/ es triste ver como diversas zonas rurales van siendo fagocitadas por el desarrollo urbanístico y en el caso de grandes zonas de huerta, haciendo a la población más dependiente en el ámbito de la alimentación de las grandes cadenas de supermercados y los intermediarios que se lucran con el tráfico de los alimentos.

   Mi interés por estas huertas surgió al ver este video en el que un anciano desarma con una lógica aplastante y una magistral defensa de la Vida a quienes han de ejecutar (en todos los sentidos de la palabra) esta obra. Toda una lección de humildad.

   En este otro doloroso video, se ve como comienza la ejecución de las huertas y cómo los que en ellas trabajan son “custodiados” por los omnipresentes antidisturbios.

   Si te ha interesado esta noticia, difúndela, compartir nos enriquece.

 

Un abrazo, Nando.

Españistán, la culpa es de los pobres.

   Siempre es más fácil criminalizar a quien menos tiene. A quien no puede acceder a los medios para dar su versión ni puede costearse unos buenos abogados que lo defiendan.

   Para muchos es evidente que España estaría entre las grandes economías sin los pequeños defraudadores, la solidaridad con los inmigrantes, sin las subvenciones a industrias deficitarias, etc. Somos culpables porque no pagamos suficientes impuestos, porque el estado nos regala carreteras, sanidad y educación y no podemos pretender que todo eso sea "gratis". Bastante hacen con ayudar a alguna institución para que disfrutemos de una religión gratuita, si queremos algo más, es lógico que lo paguemos. Pero teniendo una buena opción religiosa ¿quién necesita algo más?

    Todo esto teniendo en cuenta que nuestros sacrificados representantes viven con lo justo, que es un gran sacrificio para ellos dejar otros trabajos y salarios (públicos o no) para darlo todo por el pueblo que confió en ellos. Que aplican la ley escrupulosamente y sin discriminación alguna. Que su máxima prioridad es el desarrollo del tejido social, por lo que no invierten en armamento ni en investigación militar. Que la perspectiva social de los dirigentes políticos les lleva a unirse para mejorar la situación de los habitantes del país. Que su honradez les impide sacar provecho de los conflictos sociales y politizar la sociedad, la cultura y las diferencias de sus conciudadanos. Que cuando mencionan constitución y constitucionalidad es porque la defienden y aplican en todos sus aspectos, no tan sólo en los que pueden reportar unos votos…

   Que suerte la de este país contar con tan magníficos representantes y qué desagradecidos sus habitantes que lejos de colaborar, zancadillean su labor llevando al país a la ruina.

Un abrazo, Nando

 

A propósito de las vacunas

    Prácticamente todos los gobiernos del mundo mantienen y financian campañas de vacunación a la población. Nuestros altruistas y magnánimos gobernantes, se preocupan por nuestra salud y buscar beneficiarla con este tipo de campañas. ¿Pero podemos confiar en ellos?

   No quiero entrar en el debate de si las vacunas son o no son beneficiosas, tan sólo reflexionar sobre si debemos confiar nuestra salud a quién dice hacer lo mejor para los habitantes de cada país. ¿Podemos creer a nuestros gobernantes cuando nos dicen velar por ella?

   Cuando día a día se evidencia que las decisiones que toman nuestros temporales regentes y legisladores favorecen única y exclusivamente al gran capital, a los muy muy muy ricos, tratando al resto como una prescindible masa de desposeídos que tan sólo ansía que papa estado les mantenga y pague los caprichos (bueno, hay excepciones, exactamente cada cuatro años), no veo que quienes gobiernan se preocupen lo más mínimo por el bienestar de los ciudadanos.

   En el caso de Españistán, si nuestros gobiernos sostienen una exagerada inversión en investigación militar (hay quien dice que sólo nos aventaja USA), si se invierten grandes cantidades en material antidisturbios, si se mantienen e implementan leyes que facilitan el despido y el desahucio y que abocan a multitud de familias a no poder alimentarse ni vivir en condiciones, ¿podemos creer que a esta gente de promesas fáciles les importa nuestro bienestar?

   Su honradez es cuestionada en cualquier ámbito, te califican y te tratan como a un terrorista si protestas contra sus decisiones, te mienten, sus decisiones se muestran arbitrarias, es imprescindible tener una renta muy alta para acceder a sus magnánimos indultos, ¿y se preocupan por nuestra salud? ¿Es posible que piensen que podemos ser ciudadanos sanos sin un techo, sin una buena alimentación y sin unas condiciones de vida estables, tan sólo con la administración de una serie de vacunas?

Un abrazo, Nando

Cultura, tradición e idioma.

   La definición de cultura aplicada a un grupo humano es el tejido social que abarca las distintas formas y expresiones de una sociedad determinada. Por lo tanto, las costumbres, las prácticas, las maneras de ser, los rituales, los tipos de vestimenta y las normas de comportamiento son aspectos incluidos en la cultura.

   Por tradición entiendo que es la mejor manera en que una o varias personas encontraron de hacer algo con las herramientas e instrumentos que poseían en aquel (normalmente lejano) momento.
Partiendo de ahí, quiero hacer referencia a las múltiples ocasiones en que he visto a los defensores de una cultura determinada ser intolerantes con quien proviene de otros orígenes culturales.

   Normalmente cuando he asistido a una férrea defensa de la cultura, ésta se basa casi exclusivamente en el idioma. Es decir, se usa al idioma de un colectivo como máximo exponente de sus cultura, obviando la riqueza del mundo rural y su conocimiento del medio, su música y danzas y otras particularidades que conforman el acervo cultural de un colectivo.

   A quienes he visto defender su tan amada cultura de esta manera, tengo que decirles que no la defienden, que lo que defienden es un idioma. Normalmente viven en pisos, saben poco o nada de la vida rural, cuando les hablas de música tradicional te dicen que prefieren el rock y poco más saben de su medio ambiente. Normalmente un idioma es una diferencia evidente con otras culturas, el resto de componentes culturales, suele ser demasiado similar como para sentirse orgulloso de lo que te hace diferente a otros. 
  

   Cuando a nivel personal basas tu defensa en la acusación a otros, puede evidenciar un complejo de inferioridad, no estás tan seguro de que lo que defiendes sea tan bueno, hay que hundir a lo que te hace la competencia. A nivel colectivo suele suceder lo mismo, además que defender una cultura o idioma sin respeto ni conocimiento de otras no enriquece a nadie. 
  

   Otro de los aspectos sobre los que se sustenta la defensa de la cultura es la tradición, se eleva la misma hasta hacerla intocable, creando férreas defensas que la sigan manteniendo pura e inmaculada. De ser así, la única tradición pura y casta nos haría vivir en cuevas, escarbando en busca de comida y encendiendo fuegos por el método de frotar palitos, con un idioma reducido a cuatro gruñidos…e igual me estoy excediendo porque quizás ni eso.

   La tradición es algo vivo que crece y se enriquece por "contagio" de otras culturas, algo que sus defensores están dispuestos a evitar a toda costa, ninguna de las tradiciones que defendemos tan arduamente serían lo que son sin estos contagios que se han sucedido desde antes de tener noción de cultura y tradición.

   Al final estas palabras "cultura" y "tradición" son armas dialécticas de quien quiere ser diferente a otros. Exponen su cultura como si los demás carecieran de ella, basan su defensa en los "ataques" que otros como ellos realizan.

   España es un país (me centro en ella porque es lo que mejor conozco) rico culturalmente. Españistán es un país dividido en un sinfín de matices culturales entre los que sobresale una dominante. Pero ese Españistan no existe salvo en la mente de quienes  usan la cultura como arma arrojadiza. Quienes defienden la cultura española, obvian que ésta está formada por el resto de culturas, que por proximidad se han enriquecido y contagiado unas a otras. Quien defiende otras culturas dentro de esta, obvia que de donde más se ha enriquecido la suya es de las vecinas, que su tan amada cultura no sería lo mismo si ésta hubiera crecido en una isla.

   Quién defiende la "endogamia cultural" obvia que su cultura no sería lo que es sin la existencia de otras. Obvia que compartiendo nos enriquecemos todos, obvia que manteniendo las tradiciones inamovibles, tan sólo se enriquecen unos pocos. Compartir nos aporta libertad. Cuando se defiende la impermeabilidad cultural se defiende una forma de hacer las cosas ya institucionalizada, con intereses creados a su alrededor, con especialistas muy bien pagados por mantener la tradición estática, algo que reporta beneficios no a quien la vive o la defiende sino a quien domina las instituciones creadas a su costa.

   Al final la cultura es algo que nos hace más iguales que diferentes, algo que quizá no soportan quienes necesitan desmarcarse y sobresalir y que acaban con una magistral maniobra usando algo que nos hace iguales como bandera de su diferencia.

Un abrazo, Nando

Exopoetics. Enûma Elish

   Un poquito de música, ya que empiezo a irme por derroteros que nunca pensé en este blog y antes de que me de un arrebato místico que me lleve a mi antiguo y algo más metafísico sendero, aprovecho para presentar (os), a quien no lo conozca al grupo de Hip Hop Exopoetics. Los que me conocéis pensaréis que “carallo” le pasa a este. Bueno no olvido que cuando digo “de este agua no beberé” suelen suceder “cosas”, un día encontré este grupo, le di una oportunidad y me gustó. La temática general de disco, las letras y el echo de ser de descarga gratuita (libre de especuladores artísticos) me convencieron.

   Este es el enlace a la página de información y descarga del disco:

Exopoetics- Enuma Elish

   Un video de muestra:

Un abrazo, Nando