Cultura, tradición e idioma.

   La definición de cultura aplicada a un grupo humano es el tejido social que abarca las distintas formas y expresiones de una sociedad determinada. Por lo tanto, las costumbres, las prácticas, las maneras de ser, los rituales, los tipos de vestimenta y las normas de comportamiento son aspectos incluidos en la cultura.

   Por tradición entiendo que es la mejor manera en que una o varias personas encontraron de hacer algo con las herramientas e instrumentos que poseían en aquel (normalmente lejano) momento.
Partiendo de ahí, quiero hacer referencia a las múltiples ocasiones en que he visto a los defensores de una cultura determinada ser intolerantes con quien proviene de otros orígenes culturales.

   Normalmente cuando he asistido a una férrea defensa de la cultura, ésta se basa casi exclusivamente en el idioma. Es decir, se usa al idioma de un colectivo como máximo exponente de sus cultura, obviando la riqueza del mundo rural y su conocimiento del medio, su música y danzas y otras particularidades que conforman el acervo cultural de un colectivo.

   A quienes he visto defender su tan amada cultura de esta manera, tengo que decirles que no la defienden, que lo que defienden es un idioma. Normalmente viven en pisos, saben poco o nada de la vida rural, cuando les hablas de música tradicional te dicen que prefieren el rock y poco más saben de su medio ambiente. Normalmente un idioma es una diferencia evidente con otras culturas, el resto de componentes culturales, suele ser demasiado similar como para sentirse orgulloso de lo que te hace diferente a otros. 
  

   Cuando a nivel personal basas tu defensa en la acusación a otros, puede evidenciar un complejo de inferioridad, no estás tan seguro de que lo que defiendes sea tan bueno, hay que hundir a lo que te hace la competencia. A nivel colectivo suele suceder lo mismo, además que defender una cultura o idioma sin respeto ni conocimiento de otras no enriquece a nadie. 
  

   Otro de los aspectos sobre los que se sustenta la defensa de la cultura es la tradición, se eleva la misma hasta hacerla intocable, creando férreas defensas que la sigan manteniendo pura e inmaculada. De ser así, la única tradición pura y casta nos haría vivir en cuevas, escarbando en busca de comida y encendiendo fuegos por el método de frotar palitos, con un idioma reducido a cuatro gruñidos…e igual me estoy excediendo porque quizás ni eso.

   La tradición es algo vivo que crece y se enriquece por "contagio" de otras culturas, algo que sus defensores están dispuestos a evitar a toda costa, ninguna de las tradiciones que defendemos tan arduamente serían lo que son sin estos contagios que se han sucedido desde antes de tener noción de cultura y tradición.

   Al final estas palabras "cultura" y "tradición" son armas dialécticas de quien quiere ser diferente a otros. Exponen su cultura como si los demás carecieran de ella, basan su defensa en los "ataques" que otros como ellos realizan.

   España es un país (me centro en ella porque es lo que mejor conozco) rico culturalmente. Españistán es un país dividido en un sinfín de matices culturales entre los que sobresale una dominante. Pero ese Españistan no existe salvo en la mente de quienes  usan la cultura como arma arrojadiza. Quienes defienden la cultura española, obvian que ésta está formada por el resto de culturas, que por proximidad se han enriquecido y contagiado unas a otras. Quien defiende otras culturas dentro de esta, obvia que de donde más se ha enriquecido la suya es de las vecinas, que su tan amada cultura no sería lo mismo si ésta hubiera crecido en una isla.

   Quién defiende la "endogamia cultural" obvia que su cultura no sería lo que es sin la existencia de otras. Obvia que compartiendo nos enriquecemos todos, obvia que manteniendo las tradiciones inamovibles, tan sólo se enriquecen unos pocos. Compartir nos aporta libertad. Cuando se defiende la impermeabilidad cultural se defiende una forma de hacer las cosas ya institucionalizada, con intereses creados a su alrededor, con especialistas muy bien pagados por mantener la tradición estática, algo que reporta beneficios no a quien la vive o la defiende sino a quien domina las instituciones creadas a su costa.

   Al final la cultura es algo que nos hace más iguales que diferentes, algo que quizá no soportan quienes necesitan desmarcarse y sobresalir y que acaban con una magistral maniobra usando algo que nos hace iguales como bandera de su diferencia.

Un abrazo, Nando

Anuncios

Publicado el 07/08/2012 en CONCIENCIA GLOBAL. Añade a favoritos el enlace permanente. Deja un comentario.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: