HISTORIA (otra)

   En este post, presento una Historia alternativa, no es mi ánimo tratar de convencer a nadie, tan sólo ofrecer una versión tan real o tan ficticia como la que nos han contado primero los sacerdotes, historiadores y cronistas de la antigüedad, más tarde los arqueólogos y por último las versiones oficiales que editan los gobiernos y publicitan los medios de comunicación.

   En estos momentos la ciencia oficial (a través de sus diferentes ramas especializadas) es incapaz de dar explicación al cómo se hicieron determinadas obras monumentales en los comienzos de la Historia. No hay ninguna explicación concluyente, al igual que no existe ni siquiera consenso en cuanto a su datación, ya que las conclusiones de algunos investigadores independientes remontan las fechas a eras que no son posibles de asimilar por el modelo actualmente sostenido. Es curioso observar como los defensores de un movimiento tan crítico y necesitado de pruebas para su desarrollo como es la ciencia, se cierra en banda para defender teorías, siendo totalmente discriminatorios con sus compañeros que ofrecen (no siempre) evidencias que desmontan lo ya aceptado.

   Bueno, según algunos aventurados investigadores, la historia es muy diferente. Asumimos la mitología y diferentes relatos religiosos de la historia de la humanidad como simples leyendas, lejanas a cualquier echo histórico. La ciudad de Troya, pasó de ser la fantástica ciudad creada por la mente de Homero, para convertirse en algo real gracias al tesón de Heinrich Schliemann. Un hecho de tal relevancia arqueológica, en vez de tomarse como un modelo a seguir y fomentar el pensamiento crítico, se convierte en la excepción que confirma la regla.

   Si nos remontamos a múltiples mitos, leyendas y tradiciones religiosas de diferentes lugares del mundo, muchas de ellas hablan de dioses llegados en carros voladores, y capaces de lanzar rayos y algunas otras maravillas, quizá no muy diferentes de las que podemos realizar en la actualidad. Es de agradecer la mente preclara de los que a la hora de interpretar lo que podría ser un carro volador, no han llegado más allá de entender que se trata de un vehículo de tracción animal capaz de volar; algo imposible, por lo tanto falso. También es de agradecer la colaboración de otra rama de la ciencia, las matemáticas: el hecho de que 1+1=2 no deja duda ninguna.

   Estos antiguos dioses se presentaban con una frase muy conocida por todos nosotros: ellos eran nuestros creadores. Lejos de haber sido creados para hacerles compañía, lo que normalmente nos cuentan las más antiguas crónicas conocidas, es que fuimos creados como mano de obra. Durante un tiempo convivieron entre nosotros hasta que desparecieron. En esa transición en la que comenzaron a surgir las primeras civilizaciones (conocidas) también aparecieron las castas sacerdotales y la aristocracia.

   Desde entonces el mundo se ha convertido en un gigantesco tablero de ajedrez, de idas y venidas de civilizaciones, conquistas, religiones… siempre en base al conflicto. Con el tiempo una determinada concepto de sociedad sostenida por una clase dominante y arropada por unas creencias religiosas basadas en el miedo y la culpa, comenzaron a tomar la iniciativa con respecto al resto de sociedades, mientras el seno de esa sociedad se veía continuamente fragmentado y envuelto en luchas fratricidas debido a diferentes conceptos religiosos o nacionales. Su dominio en base al terror se extendió por todo el planeta siendo la esclavitud física y religiosa sus principales herramientas.

   A medida que la sociedad se fue asentando, se hizo evidente que las viejas formas de control eran insuficientes. Había que cambiar de modelos, pero si los nuevos sistemas de control eran promocionados por los mismos mandatarios, sería más que evidente la ausencia de cambio. La manera más eficiente de realizar estas transiciones fue crear diferentes movimientos de disidencia con respecto al poder establecido. Por un lado la ciencia oponiéndose a la dogmática iglesia, por otro lado diferentes movimientos sociales opuestos a la élite gobernante.

   Todo esto generó un nuevo concepto de sociedad que con el tiempo se ha ido exportando al resto del globo. Una sociedad sostenida por un concepto democrático del sistema que permite que las mismas grandes familias que gobernaron el planeta sigan gobernándolo a través de las instituciones y el sistema económico del que son prisioneras, mientras que la ciencia crea un nuevo dogma que se convierte en el modelo de educación. Los mismos amos, el mismo sistema.

   De esta manera llegamos a una sociedad fracturada y enfrentada, con una gran carga de miedo y culpa en su seno, disociada totalmente del pensamiento crítico gracias a la educación controlada y manipulada (cada vez más fácilmente gracias a la tecnología)continuamente por los mismos seres que la crearon. Fuimos sus esclavos desde el principio. Pero han llegado a tal nivel de refinamiento en sus métodos que ahora lo más que podemos hacer conscientemente es pedirles que nos traten mejor, que nos den un trabajo y que nos permitan tener un techo.

   Desde el punto de vista de esos dioses creadores, no somos más que su granja particular, creada para su beneficio, no tan diferentes de las que nosotros creamos para someter y aprovecharnos de seres “inferiores”. Quizás haya entre ellos algún “dios ecologista” que defienda que los humanos somos seres conscientes y que tenemos derechos….

   Es una manera diferente de explicar la historia, ni mejor ni peor que la oficial, pero que curiosamente, nos lleva al mismo sitio. El entramado de leyes promovidas por políticos controlados por los dueños del sistema económico mantiene el control absoluto de la sociedad. El sistema de adoctrinamiento es obligatorio desde la infancia hasta el final de la juventud. El sistema médico es controlado por empresas que se benefician económicamente de la existencia de enfermedades. La sociedad ha pasado de vivir en el campo y hacer su pan a vivir en celdas urbanas y tener que comprar el pan. En esta transición del campo a la ciudad hemos perdido la capacidad de alimentarnos de una manera más saludable y tenemos que alimentarnos con comida producida de una manera intensiva, contaminada químicamente y son escaso valor nutricional. Vivimos en un régimen de esclavitud con el suficiente margen de libertad y la suficiente cantidad de anestesia para que no seamos conscientes de nuestro estado. Cada vez que quieren crear nuevos conflictos o recortarnos su libertad (no es nuestra) lo hacen con nuestro beneplácito, sin casi oposición, ya que a través de sus medios de comunicación han creado la pertinente alarma social. Los diferentes conatos de denuncia y de creación de sistemas alternativos son continuamente desprestigiados y reprimidos gracias a las fuerzas del orden. En este país se vive en estos momentos un movimiento social prácticamente permitido por la clase dominante. Quizá el único movimiento social que se haya acercado un poco a la solución fueron los controladores aéreos este otoño. Algo bien debieron hacer cuando toda la clase política y el 100% de los medios de comunicación arremetieron contra ellos y fueron “militarizados”. Al final fueron los más odiados. ¿Nadie se plantea que los mismos gobernantes a los que ya no creemos y los medios de comunicación que continuamente ejercen de repetidores de los comunicados oficiales quizá nos estarían manipulando?

   Leí hace poco una reveladora frase: si la democracia serviría de algo, sería ilegal. No sé si todo lo relatado es real o ilusión, pero si es ilusión, no entiendo el porqué diferentes personalidades del mundo político, aristocrático económico y religioso de vez en cuando son fotografiados haciendo el símbolo de los cuernos con sus manos. Tampoco encuentro sentido a la simbología oculta en diferentes logotipos, calles y monumentos en todo el mundo. No entiendo porqué todos ellos se reúnen de vez en cuando sin explicar a nadie las decisiones que toman. Si todo es ilusión, realmente es muy difícil explicar tantas cosas…

   Lo que sí siento es que todo este proceso nos ha deshumanizado. Que últimamente sólo aflora nuestra humanidad ante las catástrofes naturales (las provocadas por las guerras ya no nos conmueven) y que estos atisbos de humanidad son canalizados por los medios de comunicación y fagocitados por políticos y ONGs. En todo este proceso hemos olvidado lo que somos, en esta realidad antropocentrista, la Naturaleza es un sujeto pasivo que necesita que la protejamos de nosotros mismos. Nos hemos desconectado tanto del planeta que nos ha dado la vida, que sólo vemos en el la superficie que queremos explotar y los animales y plantas que queremos controlar y/o de los que queremos nutrirnos. Ya no somos conscientes de que la mesa sobre la que comemos hace no mucho fue un árbol… ni de que el alimento que ingerimos hasta hace poco era un ser vivo… Ya nadie se pregunta cómo es posible que tengamos que pagar por comer y cobijarnos en el planeta en el que nacimos.

   Hemos delegado nuestra soberanía personal en diferentes especialistas: docentes, políticos, medios de información, sacerdotes, médicos… que nos dan todo hecho… a su medida. El único cambio posible empieza pro reconocer lo que somos, olvidando lo que hemos aprendido hasta ahora. Cualquier otro cambio sostenido en una mínima parte por las creencias personales o colectivas, simplemente será una pequeña remodelación del sistema.

Un abrazo, Nando

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Publicado el 01/06/2011 en CONCIENCIA GLOBAL. Añade a favoritos el enlace permanente. Deja un comentario.

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